viernes, 12 de abril de 2013

Capitulo 3


Narra Valeria.
Colgué el teléfono, y me entraron ganas de llorar, pero no de tristeza sino de felicidad. Era mi madre la que me había llamado y no me esperaba para nada lo que me había dicho, era una noticia genial, quería compartirla con todos, pero entraría cuando se me hubieran pasado las ganas de llorar. Alguien,  me toco el hombro despacio, y me giré, ya con los ojos llorosos, sabía que no iba a aguantar mucho sin que me pusiera a llorar como una magdalena. La que estaba allí era Ariadna, supongo que habría salido porque me fui corriendo hacia afuera cuando me llamo mi madre. Me fue a dar un abrazo, y ahí ya no aguante mas las lagrimas y me puse a llorar como una desconsolada. Cuando ya me había calmado un poco, nos separamos, y sabía lo que venía ahora, Ari me preguntaría que pasaba y no me equivoque, a los pocos segundos de separarnos me lo pregunté.
Ari: Vale, sabes que puedes confiar en mí y todo eso, asique cuéntame que pasa y porque te has puesto a llorar tanto. Ha pasado algo?
Vale: Ari cariño, no ha pasado nada, es más, es algo bueno, lloraba de felicidad.
Ari: Joe vale, ya me habías asustado. Pues haber, si es tan bueno para que llores, cuéntame! Jajaja
Vale: Pues a ver, me ha llamado mi madre y me ha dicho que Katia viene, pero que viene mañana! Tía, llevo sin verla, como seis meses, desde navidades, y tengo unas ganas impresionantes de que venga.
Ari: Ay! Tía, que ilusión, a ver si viene también Fanny, que me dijo que seguramente pasaraía el verano aquí con migo.
Vale: Y eso, me he puesto a llorar, pero de felicidad, porque tengo unas ganas enormes de verla. Se lo tengo que contar a los demás, no crees? A lo mejor no se acuerdan de ella las chicas.
Ari: Como no se van a acordar de Katia, con las que mangamos la última vez que vino, dudo mucho que se hayan olvidado de ella así por así. Pero los chicos no la conocen no?
Vale: Pues es verdad, no la conocen, mañana se la presentare. Seguro que les cae muy bien.
Ari: Seguro, jajaja
Vale: Ahora vamos para adentro, que tengo que compartir la noticia con todos.
Entramos en el Mc Donalds gritando y con una sonrisa gigante en la cara, entonces todos nos miraron y se empezaron a reír, esa fue la ocasión perfecta para contarles que  Katia venia mañana. Asique les dije a todos que me prestaran atención y se lo conté. Los chicos querían que se la presentara y las chicas todavía se acordaban de ella, por todas las risas que nos habíamos echado la última vez que vino. Ya que estábamos, Ari les contó que Fanny también vendría, pero que no sabía cuándo y que pasaría el verano aquí.
Narra Cintia.
Me alegraba mucho estar comiendo con todos el día que oficialmente empezaban nuestras vacaciones. Me gustaba estar con los chicos, a algunos hacia un tiempo que los conocíamos y nos llevábamos muy bien, esos eran Roc y su hermano pequeño Benja, Hugo, Alan, Axel y Ulises. A Nathan le habíamos conocido desde el día que me choque con él, desde entonces nos hicimos muy amigos y ahora viene casi siempre con nosotros. Y bueno a Bruno le conocíamos de vista porque era muy amigo de Alan, quedaban casi siempre juntos para hacer skate o ir con la bici a saltar. Yo no sé que veía en Nathan, pero cada segundo que pasaba a su lado era el mejor para mi, desde el día que le conocí me cambió la vida. Creo que me estaba enamorando como me dijo Ari cuando lo hable con ella cuando le conocí. Porque cada sonrisa, cada gesto suyo me enamoraba cada día  más y más. Pero parece ser que el amor solo era de mi parte, bueno, no se lo demostraba, pero él tampoco me demostraba si sentía algo por mí, asique para no perderle como amigo, me callaba la boca y le amaba en silencio, que era lo que mejor se me daba hacer. Yo sabía que tarde o temprano, ese día llegaría, llegaría el día en el que no aguantaría más esconder todo lo que sentía hacia él, y se lo tendría que decir. Pero yo confiaba en que o bien, ese momento no llegara o tardara mucho en llegar o que Nathan se diera cuenta de lo que pasaba o esperar a que se enamorar de mi. Aunque dudaba mucho que la última opción pasara. Pero ahora eso me daba igual, estaba teniendo el mejor día de final de curso, con mis mejores amigas y amigos, con mi amor, aunque no fuera correspondido me daba igual con tal de que estuviera cerca de mí, comiendo todos juntos entre risas y bromas, y con unas notas que ni yo me creía, porque las había aprobado todas y me podía sacar el graduado de secundaría. Me había constado mucho aprobarlas todas y aunque alguna fuera con notas raspadas y las demás notas no pasaran del notable, me daba igual, porque lo importante para mí era que había aprobado todas y pasaría el verano de mi vida con mis amigos y amigas. Por cierto, que no os he hablado de las notas de las demás, Valeria como siempre había sacado en todo sobresalientes, a ella lo de estudiar era algo que se la daba muy bien desde pequeña, Amy más o menos había sacado las mismas notas que yo, Ariadna tenía las notas con algún sobresaliente y algún notable, pero estaban bastante bien al igual que Daniela que las tenía parecidas a las de Ari, y las de Iris era normales ni muy buenas ni muy malas. Asique como todas habíamos aprobado todas, tendríamos nuestro esperado verano, ese que tanto habíamos deseado y que ya teníamos planeado cada minuto.
Terminamos de comer y nos fuimos a casa a dar las notas y a dejar las mochilas. Habíamos quedado una hora después para ir a la playa y darnos unos baños y a celebrar las notas, y que ya habíamos empezado las vacaciones de verano.
Me puse mi bikini favorito, uno azul oscuro con detalles azul cian y naranja clarito, unos shorts vaqueros, una básica de tirantes y unas chanclas. Cogí una mochila y metí mi toalla, dinero por si decidíamos ir a algún sitio después de la playa o por si me apetecía tomar algo o me entraba de repente el hambre y mis gafas de sol. Me despedí de mis padres y me puse camino a la playa, no tarde mucho en llegar, unos diez minutos ya que mi casa no estaba lejos de la playa. Cuando llegue ya estaban algunos, pero todavía faltaba gente asique les esperamos para meternos todos juntos en el agua. Cuando llegaron los que faltaban, estábamos tomando un poco el sol y cuando estábamos ya todos en bañador nos fuimos corriendo al agua. Teníamos unas ganas increíbles de tirarnos todos al agua así que ni lo dudamos un momento. Estuvimos como una hora metidos en el agua, jugando a hacer aguadilla, carreras, nadando o haber quien aguantaba más debajo del agua. El agua estaba buenísima asique se nos paso el tiempo volando y cuando nos dimos cuenta que ya estábamos suficientemente arrugados nos salimos del agua. Tomamos un rato el sol y luego nos pusimos a jugar al futbol y al vóley. Primero chicas contra chicos y ya después hicimos equipos mixtos. Fue el mejor comienzo de vacaciones del mundo. Cuando empezó a oscurecer nos pusimos cada uno rumbo a su respectiva casa. Habíamos quedado al día siguiente, pero solo habíamos quedado las chicas, porque queríamos ir a recibir a Katia como era debido y darla una buena fiesta de bienvenida.
Llegue a casa y cené algo ligero y me fui a mi habitación. Me di una ducha para relajarme un poco y para quitarme la sal del mar. Cuando salí me puse el pijama y me tiré en la cama. Como no tenia sueño todavía me puse un rato la televisión, pero no había nada interesante, así que decidí ponerme un poco de música y coger el móvil para planear con las chicas la bienvenida de Katia que haríamos mañana. Estábamos todas conectadas al whatsapp hablando como unas locas de todos los detalles para que la fiesta fuera perfecta, como se notaba que todas estábamos nerviosísimas y teníamos unas ganas tremendas de volverla a ver. Al final decidimos quedar a las 10 de la mañana ya que no era mucho madrugar, en la plaza para ir al supermercado a comprar unas pizzas para comer todas juntas, unos refrescos, patatas fritas y algunas gominolas, ya que era la comida preferida de Katia. Y después iríamos a casa de Valeria para prepararlo todo y darla la sorpresa. Sabíamos que llegaría sobre la una, asique teníamos tiempo de sobra para preparar todo. Nos despedimos por el chat y nos fuimos a dormir, ya que mañana nos esperaba un nuevo día de vacaciones lleno de emociones.
Narra Valeria.
Me desperté pronto ese día, supongo que los nervios no me dejaban dormir. Eran las 9 de la mañana así que decidí ir a desayunar algo, un vaso de leche con unas galletas o algo por el estilo. Después me duche y vestí. Había quedado con las chicas a las 11 para preparar la fiesta de Katia. Quería que llegara ya porque la echaba muchísimo de menos. Todavía quedaba una hora para las 11, asique me puse con la tablet un rato, a ver una peli o alguna serie. Se me paso el tiempo muy rápido y me fui a la plaza donde siempre quedábamos. Llegue la primera, cosa rara en mí, pero las demás no tardaron en llegar ni cinco minutos, así que nos pusimos camino al super a por las cosas. Una vez allí, nos recorrimos como unas veinte veces cada pasillo decidiendo lo que teníamos o no teníamos que comprar. Decidimos por una vez lo que teníamos que comprar, asique cogimos unas bolsas de patatas, unas cuantas gominolas, unos refrescos, serpentinas, globos y confeti. Vamos, lo que suele tener una fiesta. Pagamos todo y nos fuimos a mi casa. Una vez allí, nos repartimos las tareas. Camila y Cintia hincharon los globos, Daniela y Amy decoraron el salón y Ari, Iris y yo pusimos lo que habíamos comprado en platos e hicieron algo de comida, unas pizzas y algunos sándwiches. Una vez todo preparado, nos sentamos en el sofá agotadas, y después de estar unos minutos haciendo el tonto y viendo la tele, aparecieron mis padres para avisarnos de que se iban a buscar a Katia ya. Quedamos en que nos llamarían cuando estuvieran cerca de casa para escondernos y darla una sorpresa.
A los quince minutos empezó a sonar Scream & Shout y era de mi móvil, mis padres. Todas se quedaron mirando y como ya estaba super nerviosísima las grite: ¡VAMOS A QUE ESPERAIS! Asique nos escondimos cada una en el sitio que habíamos acordado antes, solo quedaba esperar...
Narra Katia.
Llegué a la estación de autobuses, y cogí la maleta antes de dirigirme a donde me esperaban mi padre y mi madrastra. Jajaja estaba muy contenta, hacía que no volvía allí desde hace medio año. Lo echaba de menos, mucho. El barrio, los amigos y todo lo demás. Afuera me encontré con el coche de mi padre, con ellos fuera del coche esperando; asique fui corriendo a donde estaban a darles un abrazo porque les había echado mucho de menos. Después de abrazarnos lo suficiente metimos la maleta en el maletero y nos metimos en el coche. Teníamos unos quince minutos de camino y lo pasamos hablando de lo que nos había pasado a cada uno durante el tiempo que estuve con mi madre. Ya estábamos llegando, me acuerdo del barrio como si hubiera pasado toda mi vida allí, no había cambiado nada.
Llegamos a casa, donde viviría durante el verano, como siempre. Así que saque la maleta del coche y subí corriendo a entrar para ver a Valeria, que era a la que más echaba de menos. Abrí la puerta y…

No hay comentarios:

Publicar un comentario